Monday, January 30, 2006

Crónicas de un mundo extraño


Sobre Error humano de Chuck Palahniuk
(Publicado en el suplemento Cultura de Perfil)
Error humano es una antología de textos periodísticos de los cuales su autor, Chuck Palahniuk, no revela procedencia. Por la posdata de Gente en conserva, una puntillosa investigación sobre la vida en un submarino, nos enteramos de que la censura de la Marina de los Estados Unidos actuó sobre la fotógrafa de la revista Nest y descartó algunas expresiones obscenas que Palahniuk había registrado de la jerga de los marineros. Aunque se cita cada tanto la figura del editor y se habla de tarjetas de crédito que sirven para cargarle gastos a la revista, no es mucho más lo que sabemos sobre dónde o cómo aparecieron estas páginas. Por lo demás, lo que se ofrece tiene mucho del viejo truco del nuevo periodismo y, por lo tanto, puede ser leído sin problemas en libro.
El título original, Stranger Than Fiction (Más extraño que la ficción) subraya lo que se explica con elegancia en la introducción, titulada “Realidad y ficción”. Desde el principio, entonces, Palahniuk avisa que va a entrar y salir de la ficción sin avisar. Las costuras, en todo caso, no se notan.El libro está dividido en tres partes: Gente unida, Retratos y Personal. En la primera, Palahniuk se explaya sobre uno de sus temas preferidos: la adrenalina, como una droga limpia e imprescindible. Aunque la idea aparece en todo el libro, Gente reunida es un catálogo de freaks que apelan a la violencia para contrarrestar el efecto aplastante de sus vidas mundanas.
El festival del testículo describe una fiesta dionisíaca con cerveza, motos y sexo explícito al sur de Missoula, Montana; De dónde viene la carne es una larga investigación sobre los preolímpicos de lucha grecorromana amateur de Waterloo, Iowa; Combate de cosechadoras narra los pormenores de una justa mecánica, en la que granjeros de todo el este llegan a Lind, Washington, para pelear con sus viejas cosechadoras; Fronteras es un texto confesional sobre la adicción a los esteroides, y así. Los artículos que no retratan violencia física describen presiones sociales o psicológicas autoinfligidas. En Está usted aquí, legiones de aspirantes a guionistas y escritores, como personajes salidos de una novela de Williams Burroughs, intentan vender sus historias comprando siete minutos de tiempo a editores y productores de cine, y que los reciben en cubículos montados en el salón de baile del Sheraton de Nashville o Kansas City.
La idea de ritual –de iniciación, de fertilidad, de guerra– está presente en todos los textos y Palahniuk coquetea con la función del antropólogo urbano que revisa los bordes de la vida moderna. En Retratos, la parte más convencional del libro, Palahniuk se transforma en entrevistador. Así Juliette Lewis hace las preguntas en vez de responderlas, mientras cuenta cómo besó a Robert de Niro en Cabo de miedo; el minimalismo norteamericano se explica a través de la prosa de Amy Hempel; Marilyn Mason se tira las cartas de tarot a sí mismo para examinar su vida y su carrera; y el autor de El Bebé de Rosemary, Ira Levin, es reivindicado en segunda persona y señalado como precursor (“Usted saca a la luz nuestros defectos de forma grandiosa, divertida y temible.”).
Error humano, tomado como título de la edición en español, remite a Brian Walker, el “hombre cohete”, un constructor de juguetes que aspira ser el primer civil en construir una nave espacial y alcanzar los ochenta kilómetros de altitud por sus propios medios. Palahniuk dice que Walker dijo: “Mi cohete viene a ser un juguete gigante. Es un juguete que tomó esteroides”. Los textos de Personal son más breves, menos documentados y aprovechan la contundencia de la primera persona. Mucho del mito que circula sobre la vida de Palahniuk –su trabajo como mecánico después de la universidad, su asistencia a grupos de ayuda, su relación con enfermos terminales– se cuenta en Acompañante.
En Casi California, se narra una visita a Hollywood con el pretexto de la filmación de El club de la pelea y el viaje se vuelve una reflexión sobre los deseos, las fantasías y las frustraciones del escritor contemporáneo. Hay referencias al trabajo del escritor en Ahora me acuerdo...(“Mi archivo es mi fetiche”), y el asesinato del padre de Palahniuk a manos de un hombre celoso aparece y reaparece como un fantasma para finalmente narrarse completo, como un expiación, en el artículo que cierra el libro. Este no es el mejor libro para empezar con Chuck Palahniuk. Es perfecto, sí, para acompañar la lectura de Nana, Monstruos invisibles o, por supuesto, El club de la pelea. Sin embargo, Error humano resulta una compilación interesante y sólida en la que late, con fuerza, la pulsión más primaria de los mejores narradores norteamericanos: contar historias desde el aquí y ahora sobre la parte del mundo en la que les tocó nacer.

4 Comments:

Blogger mariano said...

En esa foto está parecido a Kerouac (con anabólicos).

8:05 PM  
Blogger José said...

Mi pregunta, Juan, es dónde se pueden conseguir libros de Palahniuck en Argentina. Sólo leí algunas cosas que tradujo Fresán (como Tripas) y alguna que otra cosa en inglés que pesqué en Internet. Me podrías dar algún dato.
Gracias, José

9:52 PM  
Blogger Terra said...

Error Humano, José, se consigue en librerías. Lo demás es en Librería Guadalquivir (buscá en INternet la data) o de usado. Escribí ya un par de posts y notas sobre el tema.

10:10 PM  
Blogger Yosef Blatero said...

Gracias, no había visto las notas anteriores. La duda surgió en una charla con un amigo que había leído el Club de la Pelea y que me pasó la traducción de Tripas que hizo Fresán en Radar.
Saludos.

7:09 PM  

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