Tuesday, July 11, 2006

un libro sobre el parque



Sobre
La desplaza, biogeografía del Parque Rivadavia

de Julián D´angiolillo. (Asunto Impreso ediciones)

Como su título lo indica La desplaza, biogeografía del Parque Rivadavia de Julián D´angiolillo es el producto de una mezcla deliberada de géneros. Al principio, fue un diario, después se transformó en un recorrido híbrido de pulcro diseño. Aunque el formato apaisado sea raro, los dibujos se disfrutan, los recortes y noticias impresionan, los mapas causan curiosidad y las fotos renuevan el interés en cada página. Articulando el material gráfico, el relato comienza con el descubrimiento del vallado del Parque después de la feria de la crisis del 2001.

La pregunta “¿por qué se cierra una parque?” da pasó a “¿Qué es un Parque?”, o con más precisión “¿Qué y cómo es el Parque Rivadavia?”. El segundo capítulo se abre con el Parque antes del Parque y la famosa quinta de los Lezica. En una foto miembros de la familia posan frente al casco de la estancia acariciando sus vacas. El recorrido histórico que propone D´angiolillo es ameno y riguroso. Entre jardineros, directores de paseos y citas de Carlos Thays, nos enteramos de la donación, de los problemas para zonificar y de los primeros usuarios (“En esos años una colonia de calabreses que trabajaban para el Ferrocarril del Oeste”).

El extenso anecdotario se va completando. Pasan proyectos que nunca se concretaron como el de Centro Cívico Municipal, que unía el Parque Rivadavia con el Parque Centenario por medio del Boulevard Campichuelo, retomado en 1933 con el nombre de Proyecto Otaola. Se presentan personajes célebres, como Conrado Nalé Roxlo, que escrutaba la zona con un telescopio desde su departamento en la esquina de Rivadavia y Balcarce, o Roberto Arlt que eligió el Parque como escenario de su encuentro con el diablo.

El libro está lleno de hallazgos que se sobreimprimen a la experiencia cotidiana. Así la gestación del emblemático monumento a Bolívar con su Arco del Triunfo blanco coincide con la feria de los filatelistas enfrentada a la de revistas y libros de aventuras, que después se transformaría en la actual Feria de Libros usados. Si en los textos de La desplaza aparece la primera persona es porque D´angiolillo narra su historia al mismo tiempo que cuenta la historia del parque. “El algún momento de dogmatismo caballitense –escribe–, pensé que se podía hacer este libro con material exclusivamente hallado en el parque. Algo perfectamente posible.”

Más cercanos en el tiempo se recuerda el destino de permanente reciclaje al que fue sometido el Minibanco de la Ciudad inaugurado en 1988, el mismo año del “affair Beauchef”, ingenuo intento de estirar la calle desde Rosario hasta Rivadavia. Todavía más acá en la cronología, la muerte de un neonazi durante un recital contra la represión se resalta con un titular del diario Clarín que informa: “Los punk piden calma”.

Tratando el “enjaulamiento del parque”, motivo recurrente dentro del libro, D´angiolillo se deja impregnar por una idea demasiado progresista de la libertad, como si las rejas actuales fueran definitivas. Es evidente que esa “fuerza entrópica”, que tanto cita el libro, terminará por doblegarlas. Aunque abusa, por momentos, de la teorización, La desplaza, biogeografía del Parque Rivadavia nunca deja de contar buenas historias, reinstaurando al Parque Rivadavia en el mítico lugar que se merece.

(Publicado en el número 95, julio, 2006, de Llegás a Buenos Aires)

5 Comments:

Blogger Funes said...

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10:26 PM  
Blogger Funes said...

el suprimido era yo diciendo que qué buena foto, Terra!

10:30 PM  
Blogger mariano said...

Interesante. Un poco se concreta lo que comentabamos en uno de tus posts sobre Caballito, comenzar a enhebrar una literatura sobre el barrio. Es extraño como ese lugar actúa como una fuerza que nos convoca a visitarlo en diferentes etapas de nuestras vidas. Como patio de juegos "ampliado" de los que hicimos la primaria en el Normal 4, como cancha de futbol en nuestra pubertad, como vórtice literario desde la adolescencia hasta la fecha, cúantos de nuestros libros llevan la marca del Parque. Algo que no pasa (por lo menos a mi) con el otro espacio verde de Caballito, el Parque Centenario.

12:48 AM  
Blogger Pola said...

Los dibujos de D'ate siempre se disfrutan y la cuna marianoacostense sigue dando sus frutos.

9:31 AM  
Blogger jose said...

La verdad es que el libro está muy bueno y además cuenta con mi testimonio como ex vendedor de casets!

12:40 PM  

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