Tuesday, February 21, 2006

Ironía, opio y confesiones


Sobre Confesiones de un opiómano inglés de Thomas De Quincey.
Del Zorzal, Buenos Aires, 2005.

Poco se agrega a estas Confesiones de un opiómano inglés si se las describe como un género híbrido entre el ensayo y la autobiografía. El mismo De Quincey tematiza, menos como excusa que como estrategia narrativa, las diferencias entre lo público y lo privado y sus matices. La serie se estira, en todo caso, desde Poe y Baudelaire hasta Roberto Arlt (que había leído, sin duda, este libro), el Almuerzo Desnudo de William Burroughs y Transpoiting de Irvine Welsh.
La primera parte del libro es limpia. El joven De Quincey, estudiante fugado, entra en la marginalidad. Su corte de los milagros: una prostituta piadosa, un funcionario, una huérfana que vive en una casa abandonada. Mientras tanto, el griego clásico, en el que es experto, aparece como fetiche, como código propio, inútil para generar riquezas, pero de alguna manera redentor. Después de intentar vivir de prestamistas, su vida vuelve a encausarse. Llega la estabilidad y sobreviene la adicción al opio con sus dos caras: los placeres y los dolores. “Dolores” siempre teniendo en cuenta que el terror de la adicción vale la pena. Porque si De Quincey afirma que “ingerir opio es un placer sensual”, esa sensualidad tiene que ver, a diferencia de las consecuencias del vino, con el orden que la droga imparte en la percepción.
Dentro del coqueteo permanente y malicioso con la indecencia, es interesante (y envidiable) como De Quincey abusa de la filosofía en beneficio de su personaje vital e incluso de la narración misma. ¿Y la ironía? Ambigua, amable, elegante, definitivamente inglesa. Más acá, un narrador preciso, que conoce el valor de la anécdota. Aunque personalmente me gustaba el “comedor de opio” de la vieja edición de Espasa Calpe, esta nueva traducción de Daniela Gutiérrez cumple y está a la altura de la simpática y cómoda edición de Libros del Zorzal.
(Publicado en el suplemento Cultura de Perfil)

3 Comments:

Blogger Capitán Intriga said...

Supervert.com tiene muchos originales de De Quincey (incluyendo "Confesiones...") para bajar en .pdf

6:19 PM  
Blogger Juan Villa said...

hay un blog sobre De Quincey que es "el" blog sobre De Quince: muy notable, erudito, una mina de oro. El link es www.ebrocken.blogspot.com. Héchenle un vistazo, que vale mucho la pena.

5:59 PM  
Blogger Juan Villa said...

¿o es echar un vistazo? Sí, me imagino que sí.

Soy medio torpe con esas cosas: he llegado a escribir alguna vez "qué le vas a ser?". Y eso no es nada: de pequeño pensaba que se decía Bocacines, en lugar de Mocacines. Fue así hasta los veintidos años. Ni hablar de que nunca me había puesto a pensar que Telo era Hotel al revés.

6:03 PM  

Post a Comment

<< Home


Website analytics